CAPITULO VI

Publicado en General el 12 de Septiembre, 2008, 20:26 por Seren Risk

Una probadita de un libro que sigue sin nombre:

…Aquellas manos que lucían suaves y cálidas,

en realidad eran como espinas que en lugar de intensificar mis ganas,

sólo las transformaba en heridas,

cada vez más dolorosas,

cada vez que mi piel rozaba eran más dolorosas.

           

¡Lo sabía!, mi necesidad no había sido equivalente a las manos de alguien,

los ojos de alguien,

el cabello o cuerpo de alguien...

...sino a la voz de aquél que gusta de mi canto,

que ansía la verdad,

desea la paz,

que constantemente lucha contra una mal vicio,

aquél que día a día se enfrenta a enfermedades ajenas,

y que sin serlo, actúa como padre,

la voz de aquél que siendo fuerte se considera débil,

la voz del hombre cuyos brazos y color de ojos aún no descubro,

pero que posee el alma más hermosa que mi corazón halla mirado.

La voz de mi amigo,

el más por mí anhelado,

esa es la voz de mi amado,

mi amado Bernardo.

            ¡Así es!, había tenido necesidad de esa voz escuchar,

y no es que me conforme con ella, pero sí es lo que elegiría entre ésa y la miserable caricia de algún galantucho de telenovela.